dimarts, 27 de maig de 2008

notícia espectacular

La notícia és tan espectacular, tan impactant que encara no l'he
acabada de pair. Ja sé que una notícia que t'arriba per Internet és
suspecta, i de vegades totalment suspecta, però els detalls, la
ubicació, els orígens semblen solvents, motiu pel qual voldria
compartir amb vosaltres la meva majúscula sorpresa. Procedeix de la
Universitat de Friburg, on el Romanistische Abteilung ha donat a
conèixer un estudi anomenat Der Ursprung des Spanischen, segons el
qual la llengua castellana seria un dialecte de la llengua catalana.
Un grup de lingüistes i historiadors d'aquesta universitat van
descobrir alguns documents a la Biblioteca Vaticana que donaven
moltes pistes sobre el naixement dels primers dialectes del llatí a
la península Ibèrica ; concretament, n'hi ha de mitjans segle IX on
cronistes de Ramon IV expliciten la influència lingüística que
s'estava exercint sobre Castella: 'Les gents de Castella usen ja els
nostres vocables', diuen; fet que s'insereix en la profunda
influència econòmica, social i cultural, i per tant també
lingüística, que la corona d'Aragó tenia en aquella època; un dels
estudiosos, Mark Vlamynck, parla sobre aquesta preponderància que fa
plausible l'extensió lingüística del català i la seva gradual
transformació dialectal en el que després hem conegut com a
castellà. Tanmateix, aquest estudi ha sofert pressions que n'han
dificultat la difusió.


Ignoro el grau de credibilitat que hi hem de posar, i espero més
notícies per poder arribar a les fonts, però ara per ara, i només
expressant la primera opinió, és que una descoberta tan sensacional
pot provocar un fenomenal capgirament polític; hem de tenir present
que aleshores els famosos 300 milions de parlants passarien
automàticament a ser parlants catalans i la nostra llengua una de
les més extenses del món (sumant-hi les seves variants dialectals,
esclar). Ensinistrats com estem en el respecte a les llengües
minoritàries i en les batalles que lliuren diversos dialectes al
món, ja podem avançar que hauríem de començar a mostrar un tarannà
obert, tolerant, de manera que estiguéssim disposats a concedir a
Castella un Estatut d'Autonomia molt ampli i generós, fins a
l'extrem que respectarem la independència dels nostres veïns, tant,
que només que ens la demanin la concedirem tot seguit. La nostra
solidaritat mai no trontollarà.

Isabel-Clara Simó
Escriptora

Editat al dia 28 de març de 2008 a les 19:07

*DIALECTE*

dissabte, 24 de maig de 2008

medicos cubanos marginados

Médicos marginados

Darsi Ferrer

Los rumores sobre una inminente reforma migratoria que eliminaría las restricciones a la entrada y salida del país para los cubanos, descartan que se favorezca a los trabajadores de la salud. Se comenta que en el caso de los médicos no habrá modificaciones a la disposición vigente que sólo los autoriza a emigrar luego de 5 años de espera después de haber presentado la solicitud.

El gobierno justifica esas prohibiciones con el argumento de que los profesionales se forman gratuitamente; razón válida en parte. Es lógico que los gastos deban ser retribuidos. La trampa se oculta en la falta de regulaciones que fijen claramente el modo de saldar la deuda contraída.

http://www.sharez.biz/files/7lny4abts8k0z5vxx5ix.jpg

¿Cómo explicar que un especialista que lleve 40 años ejerciendo la profesión médica aún arrastre la supuesta deuda contraída con el gobierno, del mismo modo que un recién graduado?

¿Por qué no aclara el estado cubano cuánto invierte en la preparación de un médico y en qué plazo calcula que el beneficiado pagará la inversión?

Bajo las condiciones vigentes los graduados universitarios en general deben vivir en permanente endeudamiento con la revolución. Son recriminados si hacen algún cuestionamiento o tienen una actitud considerada no acorde a los intereses del gobierno imperante, pero el caso de los médicos es peor. Con la prohibición de viajar al extranjero, miles de médicos se encuentran como rehenes en su propio país, esperando que un día los liberen para abandonarlo. Los nuevos graduados seguirán sumándose a la lista.

Todos los médicos que desean emigrar sufren castigos adicionales, como la reubicación en puestos de trabajo de menor rango, la suspensión de la categoría docente, el impedimento de pasar cursos de superación o asistir a eventos científicos. Muchos terminan separados de sus seres queridos durante largos periodos. Las familias también son víctimas de la violación de sus derechos y de las consecuencias que de ello se derivan.

La evolución en el campo de la medicina exige de constante estudio e investigación. En Cuba los médicos, al igual que todo el pueblo, tienen vedado el uso de Internet y carecen de literatura actualizada. Estas limitaciones se agravan por no contar con la posibilidad de asistir a eventos internacionales, salvo algunos privilegiados afines al gobierno.

El salario promedio de un médico cubano es de unos 20 dólares al mes, lo que apenas alcanza para satisfacer las necesidades elementales, muchos se ven forzados a buscarse la vida en actividades consideradas ilegales, pues el gobierno les prohíbe el ejercicio de la medicina privada y también la realización de otras labores ajenas a su profesión.

El Ministerio de Salud Pública declara una cifra de 75 mil médicos en el país. Cerca de 30 mil médicos cumplen en la actualidad misiones internacionalistas en países del Tercer Mundo. El gobierno es el único intermediario en los contratos de trabajo con estos países y les paga a los médicos alrededor del 12 por ciento del dinero recibido. Estos “internacionalistas” aportan al país más de mil millones de dólares anuales.

Permanecen alejados de su tierra y además, no se les permite viajar con sus familias. Viven en albergues comunales, se enfrentan a enfermedades exóticas y al rechazo que despiertan en los médicos de esos países, en los opositores a esos gobiernos y hasta en la población. Con frecuencia no se aprecia el esfuerzo que realizan, sino que se les acusa de introducir en los países donde los reciben la ideología marxista.

Nuestro médicos son explotados y utilizados para satisfacer compromisos políticos del gobierno cubano, más que humanitarios.

Lo anterior explica por qué el gobierno cubano prohíbe la salida a los trabajadores de la salud en detrimento de su derecho a viajar libremente. Se trata de la necesidad de cumplir con los planes de exportación de miles de médicos sin que colapse el sistema de salud de la Isla.

A pesar de la política de retener a los médicos como rehenes en el país, en contra de su voluntad, es visible la afectación de la cobertura médica en Cuba. La población sufre las consecuencias de un considerable número de consultas cerradas y la falta de muchos servicios indispensables, debido a que muchos de los médicos, enfermeras y recursos son enviados a otros países en detrimento de la atención médica en la isla.

Dejar al margen a los trabajadores de la salud del reconocimiento a su derecho de viajar libremente desalienta a los jóvenes con intenciones de estudiar la carrera, castiga a los graduados en la profesión y evidencia el carácter arbitrario del sistema político vigente en Cuba desde hace 50 años.

Fuente: www.cubanet.org

dilluns, 12 de maig de 2008

liberacion presos politicos cubanos


El gobierno cubano mantiene cautivo a más de 200 prisioneros políticos, según informes de Amnistía Internacional, el Comité Cubano para los Derechos Humanos, Human Rights Watch y Reporteros Sin Fronteras. Estos prisioneros están ilegalmente detenidos de acuerdo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ambos firmados y reconocidos por Cuba. A pesar de ello, el régimen continúa restringiendo la libertad de expresión, impidiendo la promoción pacifica de los derechos humanos y la reforma democrática. Si bien la libertad de expresión, asamblea y asociación son derechos universalmente reconocidos, los activistas cubanos siguen siendo un blanco sistemático del gobierno.

Haga click aquí para firmar la petición para la liberación de los prisioneros políticos en Cuba

Total de firmas al momento: 6277

Haga conocer al mundo su opinión acerca de la situación de los derechos humanos en Cuba




dilluns, 5 de maig de 2008

critica de la critica


De "¿Qué es la literatura?" Jean Paul Sartre

«Hay que recordar que la mayoría de los críticos son hombres que no han tenido mucha suerte y que, en el momento en que estaban en los lindes de la desesperación, han encontrado un modesto y tranquilo puesto de guardián de cementerio. Dios sabe si los cementerios son lugares de paz; no hay nada más apacible, salvo una biblioteca. Los muertos están ahí: no han hecho más que escribir, se les ha perdonado hace tiempo el pecado de vivir y, por otra parte, no se sabe de sus vidas más que por otros libros que otros muertos han escrito sobre ellos. Rimbaud está muerto. Muertos están Paterne Berrichon e Isabelle Rimbaud; las gentes molestas han desaparecido y no quedan más que breves ataúdes que se colocan sobre losas, a lo largo de los muros, como las urnas de un columbario: El crítico vive mal, su mujer no le estima como convendría, los hijos son ingratos y los fines de mes resultan difíciles. Pero siempre es posible entrar en la biblioteca, tomar un libro de un estante y abrirlo. Se percibe un leve olor a cueva y comienza una extraña operación que el crítico ha decidido llamar la lectura. Por cierto lado, es una posesión, se presta el propio cuerpo a los muertos para que puedan vivir de nuevo. Y, por otro lado, es un contacto con el más allá: El libro, en efecto, ya no es un objeto, ni tampoco un acto, ni siquiera un pensamiento: escrito por un muerto sobre cosas muertas, ya no tiene lugar en este mundo ni habla de cosas que nos interesen directamente; abandonado a sí mismo, se encoge y se hunde, convirtiéndose en meras manchas de tintea sobre papel mohoso. Y, cuando el crítico reanima esas manchas, cuando hace de ellas letra y palabras, éstas le hablan de pasiones que no siente, de cóleras sin objeto, de temores y de esperanzas difuntos. Se ve rodeado de un mundo inmaterial en el que los sentimientos humanos, como ya no emocionan, han pasado a la categoría de sentimientos ejemplares y, para decirlo con claridad, de valores. De este modo, el crítico se convence de haber entrado en relación con un mundo inteligible que es como la verdad de sus amarguras cotidianas y la razón de ser de las mismas. Piensa que la naturaleza imita al arte como, según Platón, el arte mundo sensible imitaba a los arquetipos. Y, mientras lee, su vida de todos los días se convierte en una apariencia. Es una apariencia se mujer agraviada y es una apariencia su hijo jorobado: Y serán salvadas porque Jenofonte ha hecho el retrato de Jantipa y Shakespeare el de Ricardo III. Para el crítico, es un placer que los autores contemporáneos le concedan la gracia de morirse: sus libros, demasiado crudos, demasiado vivos, demasiado apremiantes, pasan al otro lado, afectan cada vez menos y se hacen cada vez más hermosos; después de una breve permanencia en el purgatorio, van a poblar el cielo inteligible de los nuevos valores: Bergotte, Swann, Siegfried, Bella y M. Teste: he aquí adquisiciones recientes. Se está esperando a Nathanaël y Ménalque. En cuanto a los escritores que se obstinan en vivir, se les pide únicamente que no se muevan mucho y procuren en adelante parecerse a los muertos que han de ver (...) Nuestros críticos son cátaros; no quieren saber nada del mundo real, salvo comer y beber en él, y, ya que es absolutamente necesario vivir en el comercio con nuestros semejantes, han decidido que sea en el comercio con los difuntos. No toman jamás partido en un asunto incierto y, como la historia ha decidido por ellos, como los objetos que aterraban o indignaban a los autores que leen han desaparecido, como a dos siglos de distancia resulta manifiesta la vanidad de las disputas sangrientas, pueden encandilarse con el balanceo de los períodos y todo pasa como si la literatura entera fuera únicamente una vasta tautología y como si cada nuevo prosista hubiera inventado una nueva manera de hablar para no decir nada. Hablar de arquetipos y de la naturaleza humana, hablar para no decir nada... Todas las concepciones de nuestros críticos oscilan entre una y otra idea. » . .