dissabte, 16 de novembre de 2013

Amir Valle autor cubano nacido en Cuba 1967 , reside en Berlin
Santuario de sombras describe dramáticos y dolorosas anécdotas, tratando la marginalidad y el tráfico ilegal de las personas traspasando la ficción para parecer un relato de la realidad La metáfora del título de esta obra, las sombras son los testimonios reales recogidos entre supervivientes que han intentado atravesar el mar hacia estados unidos . Se podría definir la escritura de Amir Valle de literatura humanista, durante las 200 páginas de este premio novela criminal desgarradora y de denuncia con un narrador que interpreta vidas, protagonizada por un polícia solitario e investigador criminal alain bec y alex varga .intenta crear conciencia de una de las situaciones mas crueles que hay en su país , este mundo siniestro que es el de los balseros , familiares de víctimas que buscan justicia de los crímenes cometidos por un grupo de traficantes sin escrúpulos, estos los balseros son los verdaderos protagonistas de la novela que relatan sus dramáticas anécdotas y su dolorosa perspectiva
Una lucha que es dura y tiene momentos tremendos .El dolor de una gente que su único objetivo es salir de Cuba, un objetivo largamente planeado que es el exilio.
La novela tiene narradores diferentes uno por cada personaje principal que se implica en la búsqueda de la justicia , uno de los personajes muy impactante es el de Ignacio que cree que sus tres hijos y su mujer siguen vivos para ello Amir Valle le hace hablar en su novela " Santuario de sombras " en plural pero que no es un plural majestático sino que en la memoria de Ignacio estan todavía su familia , sigue pensando que todavía viven , tendrá que morir para que puedan estar juntos.
Los que han muerto,leyendo este libro " santuario de sombras " parece que están vivos Hay un momento curioso en la novela en la cual Amir Valle menciona a un personaje el cual es llamando Amir Valle ¿ autohomenaje ? lo dudo, como es la primera novela que leo de Amir Valle no capto el matiz pero reconforta leer hechos como los que ocurren en un país mitificado, muy mitificado por una izquierda europea .
No queda nada de aquel Fidel que encarnó los sueños ingenuos de los europeos.
El escribir sin miedo, sin censura con libertad eso si es uno de los sueños ingenuos de muchos escritores que viven en la isla.
Conrad decía que sobre todo escribía para que la gente viera , esta novela es para que la gente vea.
Dice Amir Valle que esta novela no se hubiera podido escribir si los verdaderos protagonistas no hubieran permitido con su ayuda todo el aporte de información, es un homenaje en definitiva a todos los que han cruzado o intentado cruzar hacia estados unidos
Escrito con emoción , emociona y entristece sin embargo su escritura es sóbria y para nada lacrimógena .Cuando uno escribe sobre algo tan cercano , sobre un país al que se quiere mucho tiene que estar en una realidad paralela porque sino cuando uno esta afectado no escribe . El escribir ficción ¿ es un refugio ? hay una mirada ficticia una mirada de la imaginación , el libro tiene verdadera vida.
Que aunque es su cuarta novela de la serie puede leerse independientemente .
Marta Farreras

diumenge, 10 de novembre de 2013

entrevista a Lidia Meriño


Juan Carlos Romero envía una nueva entrevista a un autor  literario cubano, en este caso a Lidia Meriño. 
entrevista hecha  : Por Juan Carlos Romero Mestre


 
Lidia Meriño (Pinar del Río, 1968). Poeta y narradora. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de  Cuba (Uneac). Graduada de Licenciatura en Español y Literatura por la Universidad Pedagógica de Pinar del Río (1990). Actualmente se desempeña como coordinadora general de la Revista Umbral de Villa Clara. Realiza la peña literaria infantil Los bolsillos de mamá, en la Librería Ateneo “Pepe Medina” de la ciudad de Santa Clara y coordina el Taller de creación y apreciación literaria con niños y adolescentes  La hojita suelta, en la Uneac.
Ha publicado los libros para niños y jóvenes: Villa Lomita, poesía (Editorial Cauce, 2002); En el estanque azul, poesía (Editorial Cauce, 2003) y (Grupo Editorial La Hoguera, Bolivia, 2010); Lloviendo, narrativa (Editorial El Mar y la Montaña, 2005); Cuando el tiempo salió a paseo, narrativa (Editorial Capiro, 2005) y (Ediciones UNIÓN, 2008); El libro de todas las lunas, poesía (Editorial Capiro, 2007); El día de par en par, poesía (Ediciones SED DE BELLEZA, 2008), Leche con espejuelos, narrativa (Editorial Cauce, 2009); Ciertos nombres de amor…y otros versos desesperados, poesía (Ediciones Matanzas, 2011) Sapoflaco, narrativa (Editorial Gente Nueva, 2012). Sus cuentos y poemas han sido publicados en las antologías: El camarón encantado. La vuelta al cuento infantil cubano en ochenta autores. Colección Islazul de la Universidad Católica de Pelotas. Brasil. Otro elefante en otra cuerda floja. Ediciones UNIÓN. Un, dos, tres…te cuento. Selección de autores pinareños. Editorial Cauce. La mar de cuentos. Cuentos de la mar. Editorial Gente Nueva. Tiempo de amar. Antología de cuentos de amor. Ediciones ALDABÓN.
¡Mucho más cuento…!. Ediciones UNIÓN. Vestida de mar y otros cantos de sirenas. Ediciones UNIÓN Cuentan que de amor un día. Editorial Cauce. Un tibio rumor. Editorial Cauce. Vuelve a cantar la cigarra. Editorial Gente Nueva. Las cuentacuentos. Editorial Gente Nueva.1, 2, 3 ¡Fantasmas a correr…!. Editorial Gente Nueva.
Ha obtenido menciones y reconocimientos entre los que destacan el Premio Alcorta, en el 2002, el Premio Regino E. Boti, en el 2004 y el Premio Fundación de la Ciudad de Santa Clara en el 2013.Sus poemas “Papalote azul” y “La espuma”  aparecen musicalizados en los discos  de la EGREM Raíces y Luceros Vol. II (Cantándole al sol, 1998) y Sonrisa azul Vol. I (Cantándole al sol, 1999), respectivamente. Textos de su libro Villa Lomita han sido adaptados para el programa de la TV cubana Claro Clarita.Tiene en proceso editorial el libro de cuentos para jóvenes Una vez en la orilla por la Editorial Oriente y el libro de poesía para adultos Vida del pez por la Editorial Capiro.

¿En qué momento decidió que quería escribir?
Cuando escribí los primeros textos no era consciente aún de que quería escribir. Fueron poemas creados con la intención de que fueran musicalizados para convertirlos en canciones infantiles. A partir de los dos primeros libros publicados comprendí que debía incorporar la escritura como un oficio, no ya como un mero hobby, sino que tenía que asumir la responsabilidad con aquellos que adquirieron y leyeron esos primeros textos.
¿Qué le aporta la escritura y la literatura, piensas que vale todo en la literatura?
La literatura me ha aportado, en primera instancia, una manera de adentrarme en la psicología humana, de explorar el mundo interior del ser humano, algo que no deja de ser sorprendente, misterioso. En un sentido más amplio la posibilidad de conocer sitios, costumbres, momentos históricos de culturas bien distantes a la de mi país.
La escritura me ha aportado un modo de vida, una actitud, el acercamiento a todo tipo de público donde he realizado lecturas de mis textos y presentaciones de libros. Gracias a ello he conocido también lugares impresionantes que de otra forma no hubiera podido visitar.
¿Qué es necesario para que una novela interese a los lectores?
Que cuente una historia que seduzca a todo tipo de lector de manera fluida y atrayente.
¿Cuales son sus géneros favoritos en la lectura, sus autores y quiénes le han influido más?
En realidad no tengo géneros favoritos, he disfrutado todo tipo de literatura más allá de géneros, estilos, épocas o movimientos literarios, por eso creo que mi respuesta tendría más que ver con los libros preferidos, sobre todo de narrativa de ficción y poesía.
He leído lo que me produce placer. Solo me obligué a ciertas lecturas que fueron imprescindibles en mi carrera. Tuve una estelar profesora de literatura latinoamericana, así que por ella conocí a los escritores del boom, pudiera aseverar entonces que dentro de esos libros que prefiero están algunos de los escritos por estos autores. Aunque reconozco que los textos que más he disfrutado de ellos los leí fuera de la carrera, exceptuando Cien años de soledad, una lectura a la que he regresado más de una vez. Así podría decirte que me deleito con las Historias de cronopios y famas de Cortázar o El amor en los tiempos del cólera del propio García Márquez. Libros reveladores han sido, también, Corazón de perro o El maestro y Margarita de Bulgákov. Por otra parte me han seducido historias de autores tan disímiles como Wilde, Sweig o  Mark Twain o nuestro Onelio Jorge Cardoso.
En la poesía puedo señalar un libro tan conmovedor como el Ismaelillo de José Martí. Otros poetas que releo con frecuencia son Gabriela Mistral, Alejandra Pizárnik, Juan Ramón Jiménez, Dulce María Loynaz, Eliseo Diego, Fina García Marruz, o  Federico García Lorca.
Entre los escritores que han cultivado fundamentalmente la literatura para niños y jóvenes puedo señalar a Lygia Bojunga Nunes, María Elena Walsh, Excilia Saldaña, Dora Alonso, Gumersindo Pacheco, Nersys Felipe y muchos otros.
La lista en general sería interminable. Las influencias, aún de manera inconsciente, llegan de todo cuanto se ha leído, desde los primeros libros en la infancia. De todos estos autores y de otros me siento deudora.
¿A qué se dedica cuando no escribe?
Por lo general intento estar en contacto con algún ejercicio relacionado con la literatura, la lectura en primer lugar y como siento que me faltan muchos libros por conocer aún, siempre estoy leyendo, incluso más de un libro a la vez. Otra manera de no estar desvinculada me lo aporta el trabajo con los niños a través de un taller literario que coordino o en actividades de promoción de la lectura y los autores. Todo esto me retroalimenta y sirve de base a mi creación, es decir, estar en contacto con el público lector infantil y juvenil, en peñas, lecturas o presentaciones de libros, escuchándolos siempre, atenta a su manera de comunicarse. Ese intercambio es muy favorable, con resultados positivos y estimulantes.
Disfruto escuchar música, sobre todo cuando estoy inmersa en tareas domésticas inevitables para quien vive en familia. Algo que da mucho placer es compartir precisamente en familia o con los amigos, sobre todo alrededor de una mesa.
Por lo general, cuando no escribo hago lo que muchos: voy al teatro a disfrutar de un concierto o de una puesta en escena, a alguna peña musical, una tertulia. En la casa me hace bien sembrar alguna planta y trasplantar otras, hacer algo de manualidades, ver una película que es de las cosas que más me gratifica. Realizo pequeñas cosas que me dan grandes satisfacciones.
¿Cuál es su método de escritura anota lo que se le ocurre?
No tengo un método específico, aunque sí hago anotaciones de lo que pudieran ser proyectos de libros. En el caso de la narrativa, muchas veces esas ideas se convierten en los títulos de las distintas historias que cuento o en capítulos de una futura novela. En la poesía es totalmente diferente, se trata de un estado indescifrable, por lo general el poema brota aparentemente solo, sin título, un fluir de ideas que casi nunca logro titular con facilidad, aunque sí me gusta pensarle una estructura bien definida al poemario, que la propia disposición de los poemas marque un camino, un ciclo a seguir en la lectura. Esto me resulta más cómodo y placentero en la poesía para niños.
¿Sí pudiese ser un libro, cuál sería?
Peter Pan y Wendy.
¿En qué proyecto se encuentra sumergida en estos momentos?
He terminado de escribir una novela para niños titulada La casa de las sombrillas, es decir, de exponer el argumento de principio a fin, ahora comienzo la parte más difícil, podar, limpiar, reescribir. Aunque casi siempre trabajo en más de un proyecto a la vez, de géneros diferentes, no sé si los resultados serán los mejores, pero lo tomo como un ejercicio cuando no logro que alguna idea fluya, aunque finalmente tenga que desechar algunas líneas.
¿Se escribe por placer o también por dinero y reconocimiento?
Conozco personas con el don para la escritura que no toman un camino o una actitud consecuente  con respecto a  ella, es evidente que no les produce placer. Quien se siente escritor, en primer lugar siente placer. Escribir por dinero, creo que es igual a construir casas por dinero o a fabricar zapatos por dinero o a confeccionar ropa por dinero o hasta curar por dinero. Escribir es un oficio como cualquier otro para el cual se necesita un don, igualmente que para los que cité arriba y del que, también, al igual que los otros, se obtiene un pago para vivir, sostener una familia o lo que decida cada cual según sus intereses específicos. Hay quien busca reconocimiento además, son actitudes muy particulares.
¿Dominas los recursos de estilo, las figuras literarias o escribes con estilo propio y sigues experimentando y aprendiendo?
Domino algunos recursos aunque los uso de manera espontánea, sin pensar conscientemente en que debo usar uno o el otro, jamás he escrito a partir de una técnica específica, prefiero experimentar. Las propias historias van marcando la manera en que permiten ser contadas. Igual sucede en la poesía, hay ideas que fluyen en la prosa poética o el verso libre, otras resultan más atractivas expuestas a través de las estrofas clásicas, también en esto influye el lenguaje que se esté usando en dependencia del grupo etáreo a quien va dirigido, por ejemplo en las primeras edades funcionan textos con más musicalidad donde primen la rima y la métrica.
Se habla que los escritores deben cuidar y ofrecer obras depuradas utilizando recursos narrativos o encuentras bien que lo que se cuenta, se limite a contar como se cuenta en la sobremesa?
Contar en la sobremesa es narración oral. La escritura tiene sus principios que es necesario conocer aunque el interés sea transgredirlos en alguna medida. Creo que el ofrecer obras depuradas es el verdadero carácter didáctico que toda literatura posee. Cuando se habla  de didactismo en la literatura, sobre todo en la que se escribe para niños y jóvenes, por lo general se interpreta erróneamente como la referencia a moralejas o actitudes moralizantes. Yo prefiero pensar que enseñar es un concepto mucho más amplio y que en el caso de la ficción se da la posibilidad de mostrar de manera más atractiva las amplias posibilidades de nuestra lengua o de exponer una etapa de la historia o de un personaje histórico determinado.
¿Regalas libros en alguna ocasión?
Regalo libros siempre que puedo, sobre todo en casos y ocasiones especiales, como manera de señalar que es un obsequio de mucho valor.
¿Crees que la literatura cubana esta de moda y que el escritor, en tanto figura pública tiene responsabilidad social?
Desconozco sinceramente si la literatura cubana está de moda. Un escritor es un ente social como todo ciudadano común, entonces creo que todo ser humano que vive en sociedad, tiene una responsabilidad con esta condición.
¿Cómo le ha cambiado el mundo de la tecnología y el e-book?
Por supuesto que es mucho más ágil y con más posibilidades escribir con la ayuda de la tecnología. No tengo experiencias con el e-book, quizás por eso disfruto el contacto con la letra impresa.
¿Sentías que habías nacido con vocación literaria, cuales son tus verdaderos orígenes en ese sentido?
No sentí haber nacido con vocación literaria. Fui una niña común que redactaba bien en la escuela como muchos, incluso gané algún concurso motivada a participar guiada por alguna maestra. La lectura avivó mi imaginación haciéndome creer un personaje literario en ocasiones, como creo le sucede a cualquier infante que disfrute de los libros, pero nunca supe, ni siquiera lo pensé, que podría escribir alguno.
¿Lamentas que tu vida literaria no se hubiera desarrollado en otro medio más propicio?
Mi vida literaria ha transcurrido en el país donde nací y aún resido, como no he vivido otra experiencia que esa, no puedo asegurar si en otro sitio hubiera tenido otros logros, otras facilidades para escribir y publicar. En lo particular, comencé en la escritura después de los treinta años, no supe antes que tenía esa aptitud. He logrado ir publicando lo que escribo. Creo que visitar y conocer otros lugares y sus culturas es muy provechoso y disfrutable para todo ser humano, más para un creador, pero de esto a lograr insertarse en el mundo editorial ya entran a valorarse toda una serie de condiciones que no siempre tienen que ver con el valor literario de un texto.
¿Crees que la literatura cubana a veces tiene serios altibajos?
Creo que la literatura escrita por cubanos, ha sido una de las más sólidas de nuestra lengua y que actualmente lo sigue siendo. Como ha sucedido en la historia de la literatura universal, también en la cubana han existido momentos de esplendor, han surgido grupos que han aportado cambios y maneras novedosas de afrontar el discurso literario, es imposible pretender que todas las épocas sean profusas para la creación, pero siempre han existido voces que han trascendido esos momentos.
Es cierto que se ha sido paternalista o se han implantado modas para agradar a los jurados y poses irreverentes para impactar por eso se ha publicado falsa literatura, unido a la ausencia de una crítica que cuestione por una parte lo que se premia o publica sin tener calidad y por otra que valide lo que realmente puede ser trascendental.  Pero esto no es un indicador para señalar que la literatura cubana esté en crisis.
¿Qué libros han cambiado tu vida?
Hay libros que han enriquecido mi visión sobre determinado fenómeno, que me han brindado pautas para entender comportamientos ya sea en lo social o en lo personal, incluso en la creación. En ellos he encontrado consuelo, compañía, incluso inspiración, pero no puedo decir que alguno en específico haya cambiado mi vida.
¿Has tenido que esquivar la censura en tus escritos?
En mi libro Lloviendo se cuenta, desde la perspectiva de un niño de doce años, la vida de una familia, a partir de la reclusión del padre. Cómo es tratado socialmente este niño, cómo deberá ser su actitud con la hermana más pequeña, la experiencia de ambos en los encuentros con el padre en la prisión, así como los dilemas que debe afrontar su madre para la subsistencia. El libro fue premiado en el 2004 y después publicado en el 2005.
¿Hay algún género más eficaz para trascribir la realidad cubana?
Eso depende de la preferencia o manera particular de asumir la escritura. Cada escritor encuentra el género adecuado para validar su realidad.
¿Crees que la cultura cubana tiene déficit de monografías, memorias históricas que den profundidad a esta cultura? ¿Cómo se puede suplir este vacío?
No es esta la literatura que consumo, por lo que no estoy al tanto de estos temas.
¿Sin memoria histórica no hay imaginación?
Sin memoria hay desarraigo.
¿Qué significado tiene para ti la ciudad dónde has vivido la mayor parte de tu vida?
La ciudad en la que más tiempo he vivido ha sido Pinar del Río. Mis dos hijos nacieron en ella. Allí comencé a escribir y publicar y participé junto a personas entrañables que me aportaron en todos los sentidos, en proyectos culturales interesantes que aún se mantienen. Hay pequeños sitios, calles, paisajes, pero sobre todo personas que guardo especialmente entre mis afectos más importantes.
¿Qué objetivo persiguen sus libros?
Ser leídos. Llamar la atención, sobre todo del infante, hacia lo maravilloso que puede resultar cualquier detalle insignificante de nuestra cotidianidad. De algún modo, reflejar su mundo, a veces de manera divertida, pero siempre intentando ser reflexivos.
¿Son los niños los mejores críticos literarios?
La lectura en los niños, por lo general, es inducida. Después que un libro ha sido puesto en sus manos y se les muestra cómo debe leerse, entonces debe prestarse atención a su criterio.
¿Qué significado tiene para ti el libro El Principito?
Es un libro esencialmente humanista, con un didactismo envidiable que pocos autores logran transmitir por la manera en que Exupéry lo abordó, sin pedanterías, ni intenciones moralizantes.
¿Poemas o literatura infantil, o ambos inclusive?
LITERATURA
¿Qué mensaje desea trasmitirles a los cubanos y a sus lectores en el próximo año 2014?
Desterrar sentimientos estériles que obstruyen la comunicación y el buen entendimiento. Comprender, de una vez, que ser cubano es una condición que está por encima de las diferencias políticas.
No dejar de leer, que es igual a elevarse. Un buen libro nunca nos abandona

diumenge, 3 de novembre de 2013

Armando de Armas,otro cubano,  Juan Carlos Romero Mestrele hace esta entrevista:

autor cubano de las novelas La Tabla (Fundación Hispano Cubana, Madrid, 2008) y Caballeros en el Tiempo (Atmósfera Literaria, Madrid, 2013 ), así como de Mitos del antiexilio, libro de ensayos publicado en Miami en 2007 y traducido al italiano por el sello Spirali y al inglés posteriormente, y de dos colecciones de relatos: Mala jugada (Miami, 1996, The WriteDeal, 2012) y Carga de la Caballería (Miami, 2006), lleva años en Miami, desde donde escribe para periódicos y revistas de Estados Unidos y Europa.
Desde Madrid, España, otro cubano,  Juan Carlos Romero Mestrele hace esta entrevista:
¿En qué momento decidió que quería escribir?
Nunca lo decidí. Era una posibilidad pospuesta desde siempre hasta que un día, a los 28 años, un tajo de 22 puntos en mi hombro derecho me mandó al hospital y allí, sin nada mejor que hacer y con la mano zurda, empecé a pergeñar una serie de relatos que terminó siendo un libro de unas 300 cuartillas que, afortunadamente, decidí después incinerar.
¿Qué le aporta la escritura y la literatura, piensas que vale todo en la literatura?
La escritura para mí no es una virtud, es un vicio. La droga que me sostiene en la degeneración acelerada del mundo moderno. Creo que el único pecado en literatura es que no sea buena literatura; que no sea.
¿Qué es necesario para que una novela interese a los lectores?
Toda novela, todo autor, trae bajo el brazo el pan de sus propios lectores.
¿Cuáles son sus géneros favoritos en la lectura, sus autores y quiénes le han influido más?
Antes la novela y los relatos. Ahora cada vez más la historia, la filosofía y los estudios de religiones comparadas. Me han influido la novela de caballería y la novela de la picaresca, todo el Siglo de Oro español, la Biblia, las crónicas de la conquista, la novelística europea del XIX, la narrativa norteamericana del XX. Homero, Borges, Hemingway, Hesse, James, Faulkner, Carpentier, Bernal Díaz del Castillo, Colon, Martí, en fin, la lista es larga y variopinta.
¿A qué se dedica cuando no escribe?
Vivo.
¿Cuál es su método de escritura anota lo que se le ocurre?
Anoto, en servilletas, en lo que sea, cuando estaba en una celda memorizaba un ritornello hasta que pudiera plasmar la idea en un papel. Los sueños suelen ser buena materia prima para mi escritura, así que los anoto minuciosamente cuando son interesantes.
¿Sí pudiese ser un libro, cuál sería?
Jajajajajaja. Nunca se me ocurriría. Menos en Cuba donde a veces los libros se usan para fines inconfesables.
¿En qué proyecto se encuentra sumergido en estos momentos?
Reviso las pruebas de galera de una novela corta que sale por estos días en España, Caballeros en el Tiempo, y doy los toques finales a una extensa novela histórica.
¿Se escribe por placer o también por dinero y reconocimiento?
Se escribe porque no hay otra opción y, claro, si dinero y reconocimiento vienen, son bienvenidos.
¿Dominas los recursos de estilo, las figuras literarias o escribes con estilo propio y sigues experimentando y aprendiendo?
Para mí la escritura es un acto mediúmnico, después viene el pulir; el hacer funcionar el detector de mierda.
Se habla que los escritores deben cuidar y ofrecer obras depuradas utilizando recursos narrativos o encuentras bien que lo que se cuenta, se limite a contar como se cuenta en la sobremesa?
Prefiero contar como en la sobremesa, de hecho entre mis influencias literarias había olvidado mencionarle las narraciones orales que, en la sobremesa, escuchaba de mis abuelos, uno sobre sus experiencias como inmigrante español y el otro sobre su participación en la Guerra de Independencia. De mi abuela María Quintaba escuché por ejemplo las historias de tirante el Blanco y Genoveva de Brabante. Creo que en mi escritura hay mucho de esa oralidad.
¿Crees que la literatura cubana esta de moda y que el escritor, en tanto figura pública tiene responsabilidad social?
Detesto las modas, la modernidad en general. El escritor tiene responsabilidad ante su obra pero en el caso peculiar de Cuba, que padece una feroz tiranía comunista, la más feroz en un hemisferio pródigo por demás en feroces tiranías, bueno, entonces el escritor, que no es un ente de otro planeta, aunque a veces lo parezca, tiene una ineludible responsabilidad, no con lo social, sino con la libertad.
¿Cómo le ha cambiado el mundo de la tecnología y el e-book?
Mire usted, yo detesto la tecnología y sus artilugios espejeantes, creo         que en cuanto a tecnología la humanidad debió quedarse en la del Sacro Imperio Romano Germánico en la época de su apogeo pero, paradójicamente, he sido muy favorecido por la Internet debido a que un hombre como yo, que piensa como yo pienso, era muy vulnerable a la censura en tiempos de la imprenta, de los libros y los diarios de papel, donde el espíritu epocal tenía la voluntad de destacar a los intelectuales de lo políticamente correcto, esos que repiten las mismas sonseras de siempre, mientras que ahora se hace más difícil por la Internet que ha venido a democratizar la edición y la información. No digo que sea bueno el que se haya democratizado la edición y la información, digo que a mí me ha favorecido.
¿Sentías que habías nacido con vocación literaria, cuales son tus verdaderos orígenes en ese sentido?
Yo no sé si esto es vocación. Pero pronto supe que lo único decente que podía hacer bien era escribir. Podía, por poner un ejemplo, birlar carteras con habilidad, pero no es decente ir por este mundo birlando las carteras del prójimo. Para las profesiones decentes era una nulidad. Tampoco creo que la escritura sea una actividad decente, si lo ves bien tiene mucho de parasitaria, pero sería al menos la más decente a qué podía dedicarme.
¿Lamentas que tu vida literaria no se hubiera desarrollado en otro medio más propicio?
Pipo el Cojo, un amigo ya muerto, Mokongo de la Sociedad Secreta Abakuá que se ganará el epíteto por un balazo en una pierna durante “una aclaración de conceptos”, solía decir sabiamente que cada cual vive lo que le toca y punto.
¿Crees que la literatura cubana a veces tiene serios altibajos?
Creo que tiene siempre serios bajos y a veces, sólo a veces, algún alti.
¿Qué libros han cambiado tu vida?
No creo que ningún libro tenga el poder de cambiar una vida.
El regreso, la nostalgia, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. ¿Tienes la obsesión del regreso a tenor de los nuevos cambios?
Sólo regresaría cuando los comunistas, esa morralla, no manden en Cuba.
¿Has tenido que esquivar la censura en tus escritos?
La verdad que no, nunca publiqué mi literatura en Cuba y aunque en el mundo libre también hay censura, la de lo políticamente correcto que, en alguna medida es una extensión de la censura de los comunistas en tanto controladores del espectro cultural en occidente, siempre hay la opción de encontrar una editorial afín, por ejemplo, mi novela La tabla, tardó 18 años en ser publicada, de ellos al menos 14 luego de haber escapado con ella de la isla, rechazada por importantes editoriales aún después de haber sido finalista en importantes premios de esas mismas editoriales.
¿Hay algún género más eficaz para trascribir la realidad cubana?
Creo que todos podrían serlo, si el autor tiene talento.
¿Crees que la cultura cubana tiene déficit de monografías, memorias históricas que den profundidad a esta cultura?; cómo se puede suplir este vacío?
Hubo al menos un momento en que no fue así, a finales del siglo XVIII con don Francisco de Arango y Parreño, la mente más brillante de Cuba al decir del historiador Manuel Moreno Fraginals,  y los prohombres del Papel Periódico de La Habana. Pero todo eso se perdió con la posterior escabechina de las élites isleñas inmersas en el independentismo.
¿Sin memoria histórica no hay imaginación?
La hay, pero sería más bien imaginería.
¿Qué significado tiene para ti la ciudad dónde has vivido la mayor parte de tu vida?
Mire usted, me ha hecho caer en la cuenta de que Miami es la ciudad donde más tiempo de mi vida he vivido. Miami significa libertad. Saber que a las tres de la madrugaba no va a venir la Policía Política a echarme la puerta abajo para incautarme un manuscrito; o lo que se le antoje.
¿Qué objetivo persiguen sus libros?
Ninguno.
¿Qué mensaje desea transmitirles a los cubanos y a sus lectores en el próximo año 2014?
A los lectores que lean. A los cubanos, algo sabio que decía Martí: “La libertad cuesta muy cara, y es necesario o resignarse a vivir sin ella o decidirse a comprarla por su precio.”